Mi nombre es Laura, nacì en Capital Federal
(Argentina) y crecì en Ramos Mejia (Argentina) durante parte de los ’70, ’80 y
’90. Estoy aca escribiendo porque alguien me dijo que en narrativa era buena y
que mis vivencias aca eran de contar, porque mi vision de ver las cosas “desde afuera” te dejaban siempre con ganas de mas.
En el 2001 luego de ser victima de una
salidera bancaria decidì emigrar, irme de Buenos Aires a buscar …. Una vida mas
tranquila?.... una experiencia laboral de agregar a mi curriculum? Quien sabe….
Simplemente cambiè puntos acumulados en la
tarjeta de credito por un pasaje abierto por un año y con mis flamantes 30 años, sin
compromisos amorosos y con un titulo en Ciencias economicas bajo el brazo , me
fui. Pasaron ya casi diez años y aùn sigo acà.
Me
gustaria aclarar que yo era una de las personas que pensaba que Ezeiza no era
la salida a los problemas economicos del paìs. Y estaba tan convencida que aùn teniendo un
padre italiano y pudiendo tramitar la ciudadania italiana facilmente nunca lo
creì necesario. Tampoco me fui porque no
tenia trabajo, al contrario, trabajaba en la empresa familiar y ademàs me desempeñaba
como profesor de Principios de
Administraciòn y Administraciòn de la Producciòn en la universidad en la cual
me recibì. Lo que me hizo saltar a una desicion tan fuerte fue el miedo, durante
el robo me encotrè con una 45mm apuntada a la cabeza, y no se ustedes, pero yo
amo mucho mi vida como para volver a arriesgarla en otro asalto.
Lugar de
destino, ITALIA.
La
razon? ya conocia el paìs, tenia
parientes que en caso de necesidad podria tener como apoyo y hablaba discretamente
el idioma; en pocas palabras “Un paìs
que evocaba aires de familia”.
Pero
como no todo lo que brilla es oro, me pasaron muchas cosas que podemos llamar
vivencias, positivas y no tanto. La causa?
No es mi paìs y como todo paìs extranjero tiene sus codigos, sus usos y
constumbres; esto es exactamente lo que me posicionarà en esta historia como
expectador de un paìs que no es el mio y con gente que no siempre te entiende y
no justamente por una cuestion idiomatica.
Llegué a
este pais sin ciudadania italiana, vivi un poco como turista y pocos dias antes
de caer en la ilegalidad me entregaron el permiso de permanencia para
extranjeros “Permesso di Soggiorno” como lo llaman aca.
Con el
tiempo me entregaron la tan ansiada
ciudadania pero despues de poco tiempo entendì que tener la ciudadanìa italiana
no te hace ser “italiano”, siempre
seguiras siendo un extranjero (extracomunitario, como le dicen acà). Y aunque
sea un pueblo que se llena la boca de ser integralista y aceptar al extranjero
no es cierto, es un pueblo racista y machista. Y como toda regla tiene su
excepcion tambien hay gente muy buena y
hospital , que te entiende y quiere al
argentino reconociendo que en el siglo
pasado cuando eran los italiano a emigrar, Argentina fue un pais que los
recibiò con los brazos abiertos.
Esta
ITALIA de la cual les escribo no es la
misma ITALIA que dejaron nuestros padres
y abuelos cuando emigraron a ARGENTINA
en la primera mitad del siglo pasado o
en los años despues de la segunda gerra. La gente cambiò y mucho,
desgraciadamente.
Las lineas
que seguiràn hablaràn de mi, mis
diferentes historias de vida en esta tierra, desde todos los aspectos, algunas
los van a hacer reir hasta las lagrimas y otras no tanto.